Citomegalovirus (CMV) – causas

La Citomegalovirus (CMV) hace parte de las muchas enfermedades de tipo infecciosas, no muy comunes pero presente en todo el planeta, desarrollado en especial en pacientes que padecen del virus de inmunodeficiencia humana VIH – SIDA.

Es un virus que ha logrado trascender fronteras, siendo hoy presente en todo el mundo, constituyendo en uno de los males que difícilmente desaparece, tanto así que se afirma que tan pronto inicia permanecerá para siempre.

Al igual que como se relaciona con los pacientes de VIH, también es una patología directamente relacionad con los virus que causan la varicela y la mononucleosis infecciosa. Dicho virus aunque no muy común, es capaz de infectar a casi cualquier persona, sin embrago, e importante mencionar que en muy pocos casos logra desarrollarse especialmente en personas sanas, lo cual no causa problema alguno.

Caso contrario es del de las personas en situación de debilitamiento bajo un sistema inmunitario frágil, ya que por esta circunstancia el virus podrá inyectarse en el cuerpo ocasionando problemas graves que dependerán de un tratamiento oportuno para sobrellevarle.

El modo de contagio del Citomegalovirus se da vía de diferentes líquidos corporales como lo son la sangre, la saliva, la orina, el semen y la leche materna. Su cura no existe, pero como se mencionó anteriormente si es una enfermedad con tratamiento para su control.

En el caso de las mujeres gestantes la enfermedad podrá ser trasmitida al bebe en medio de dicho proceso, etapa en la cual el virus se podrá presentar con síntomas y signos que fácilmente podrán dar con el problema. Por otro lado, si este virus es adquirido en personas inmunodeprimidas, particularmente a causa de un trasplante de órganos, la infección por citomegalovirus puede ser mortal.

Citomegalovirus (CMV) – sintomas

Algunos de los síntomas que con mayor frecuencia suelen presentar los pacientes de Citomegalovirus (CMV) son:

  • Debilitamiento en ojos, pulmones, hígado, esófago, estómago, intestinos, cerebro.
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Dolor muscular

En el caso de los bebes

  • Nacimiento prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Color amarillo en la piel y en los ojos (ictericia)
  • Agrandamiento y funcionamiento deficiente del hígado
  • Manchas púrpuras en la piel o erupción, o ambas
  • Cabeza anormalmente pequeña (microcefalia)
  • Agrandamiento del bazo
  • Neumonía
  • Convulsiones