En 2013, el número de personas que vivían con el Virus de Inmunodeficiencia humana (VIH) se estimó en 35 millones (31,8 millones de adultos y 3,2 millones de niños término 15 años) a nivel mundial [1]. Hubo 2,1 millones de nuevas infecciones por VIH (1,9 millones de adultos y 240.000 niños) y 1,5 millones de muertes por causas relacionadas con el VIH (1,3 millones de adultos y 190.000 niños) [1]. Según Clínica Talca en su departamento de asistencia en dermatólogos en talca exponen que las principales causas de mortalidad son la muerte relacionada con El síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) o de infecciones oportunistas como la tuberculosis y las infecciones criptocócicas. El Inicio de la terapia antirretroviral combinada (TARC) ha tenido un profundo impacto en la mortalidad, evitando 7,6 millones de muertes a nivel mundial desde 1995.

Afecciones  de la piel

A nivel mundial, las afecciones de la piel son la cuarta causa principal de la carga de enfermedades no mortales en términos de años-18 debido a la discapacidad, por encima de condiciones como la diabetes y la EPOC. Las afecciones cutáneas relacionadas con el VIH son importantes en cuanto a la carga, el impacto en la calidad de vida y la mortalidad asociada. Antes de disponer de un TCA eficaz, se soció que hasta el 90% de las personas infectadas por el VIH presentaban afecciones cutáneas y mucosas asociadas durante el curso de su enfermedad.

Las manifestaciones cutáneas pueden ser el primer signo de infección por VIH y, por lo tanto, presentan una oportunidad para la realización de pruebas de detección del VIH y el diagnóstico precoz. Algunos mucocutánea condiciones, en particular, son un indicador para los más avanzados de la inmunodeficiencia y la necesidad de la pronta iniciación de cART. Ciertas afecciones de la piel también pueden provocar morbilidad grave, como dolor al tragar por candidiasis bucofaríngea e infecciones recurrentes que son difíciles de tratar, como la sarna. Otras afecciones como el zóster y la tiña extensa que son difíciles de ocultar pueden causar estigma y causar estrés psicosocial y depresión.

Desafíos de los dermatólogos

Los desafíos particulares en el manejo eficaz de las afecciones de la piel relacionadas con el VIH incluyen el hecho de que son difíciles de tratar y pueden reaparecer con más frecuencia que en los individuos inmunocompetentes en ausencia de reconstitución inmune con tratamiento. El reconocimiento temprano de las afecciones de la piel relacionadas con el VIH presenta la oportunidad para el diagnóstico temprano del VIH y el Inicio de la terapia antirretroviral combinada y, por lo tanto, puede mejorar la supervivencia general. Además, en entornos de recursos limitados, el enfoque se centra en más infecciones oportunistas que ponen en riesgo la vida y se pueden pasar por alto las afecciones cutáneas. Por último, en muchos países hay una falta de dermatólogos especializados y la primera línea de atención del VIH es a nivel de atención primaria a no especialistas que incluyen médicos, enfermeras y parteras con un mínimo de formación en el tratamiento de las enfermedades de la piel.

Es necesario contar con una orientación clara, práctica pero basada en pruebas, sobre el tratamiento de las enfermedades de la piel en las personas infectadas por el VIH. En este trabajo revisamos la disponibilidad de las directrices de la sociedad nacional y profesional sobre las condiciones de la piel relacionadas con el VIH y evaluamos su accesibilidad, exhaustividad y la calidad de las pruebas empleadas.